Ilustramos y maquetamos el libro “El Último Tipo Duro” de Oriol Quesada Macías, de la editorial Témenos dentro de su colección Argumenta.
El último tipo duro es un hombre que no existe, un mito, una senda del pasado imposible de rastrear, impregnada de sangre, dolor y sufrimiento.
Barcelona, ciudad cosmopolita, acoge en su seno toda índole de personas:
constructores acaudalados, empresarios mafiosos, representantes de la ley, artistas y también gente anónima. Uno de ellos es Charles Blanchard, que ha elegido esta ciudad para buscar la calma en sus años de retiro. El turbio empresario Armando Cuevas le entrega tres millones de euros a Carlos Bonaigua, su gestor, para que los vaya a depositar a la entidad bancaria de la cual es cliente. Este peculiar hecho, desencadena un derrame de acciones y conspiraciones que arrastran como fichas de domino y en un período de pocos días, a un montón de personajes implicados provenientes de todos los estamentos sociales de la ciudad condal. Así, surgen los instintos más ocultos y el verdadero linaje humano de sus protagonistas, que serán capaces de llegar hasta donde haga falta para lograr sus objetivos.
Oriol Quesada Macías,
nació el año 1975 en Barcelona. Es Técnico en Empresas y Actividades Turísticas, por la Universidad de Girona. En la actualidad sigue vinculado a los estudios universitarios.
Le gusta escribir desde que aprendió. Escribe aquello que le gustaría leer. Disfruta componiendo poesía, (le atraen los sonetos en especial) y prosa, las historias cortas y las largas. Estas últimas son sus predilectas.
Unas y otras dan cabida a la fantasía y a la construcción de frases inspiradas en la creatividad más personal. Su pasión por redactar historias largas parte desde que tenía 15 años.
Concibe la escritura como un tesoro mediante el cual alcanza la realización personal.
Es una inmensa ventana donde imaginar nuevos mundos, trasladarlos al papel y dar
vida a una parte del influjo de ideas que le brotan en la cabeza.
Es un reto fascinante el cual pasa de la selección de conceptos dispersos, independientes
y aislados a la concreción de un hilo argumental con plena capacidad de crecimiento.
Le encanta el proceso de modelar paso a paso las ideas, de introducirlas en el engranaje creativo que la literatura permite.
En resumen, bucea dentro de un nuevo mundo imaginario y lo desarrolla hasta el punto que casi cobra vida y por sí mismo se proyecta y elije su propio camino.
Este es un fabuloso proceso, artesanal y apasionante, que conlleva ser cuidadoso, paciente y requiere mucho amor y respeto por la escritura.

